Poco a poco, el Ejecutivo ha ido enviando señales cada vez más claras de que ese subsidio se extinguiría. En la segunda prórroga que aprobó el pasado 20 de agosto ya la restringió por sorpresa para convertir a los parados mayores de 45 años y con cargas familiares en los únicos beneficiarios. Hasta entonces accedían a ella todos los desempleados que hubieran agotado la prestación y el subsidio y que no superaran unos ingresos mínimos. Pero es que además en el texto aprobado por el Congreso se incluyó una disposición adicional que eliminaba la capacidad otorgada al Gobierno para prorrogar sucesivamente esa subvención, en vigor desde hace poco más de un año. El objetivo no era otro que certificar su fin cuando se aproximase la siguiente prórroga, a mediados de febrero, según confirman fuentes del Ejecutivo.

La propia secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo, aseguró ayer que ese cambio en el texto que prorrogaba la ayuda "modifica la situación". Así, si el Congreso lo respalda, la ayuda que ha beneficiado a 615.771 personas en lo que va de año desaparecerá el próximo febrero.

Extracto de noticia publicada en El País.