
Sé que el taurino catalán tiene las horas contadas. Y lo peor no es perder la posibilidad de disfrutar de tu Fiesta, sino que desde la prohibición pasarán a ser ciudadanos cuestionados, señalados por su propio entorno como gente rara, transgresores. Las listas de sospechosos sociales se incrementarán con la incorporación de estos.
Arnold Hauser fue un singular crítico y ensayista de arte, conocido sobre todo por la teoría de relacionar las producciones artísticas con los fenómenos socioeconómicos del momento. De no haber muerto, en el cuarto volumen de su «Historia social de la literatura y el arte» nos habría dado los pormenores y porqués de la prohibición en Cataluña de los toros.
Pero tampoco es preciso el método científico del prestigioso esteta húngaro para aproximar ciertas evidencias.
Haciendo un poco de historia, es fácil reconocer a finales del XIX y principios del XX un crecimiento industrial y económico en Cataluña, que coincide plenamente con la llamada Edad de Oro del Toreo. Era precisamente allí donde los incontables aficionados estaban considerados como los más rigurosos del orbe taurino: «Toro grande, escuetas ovaciones y espléndida caja». Esto y la frase de Joselito «El Gallo» -«Dios me libre de una tarde aciaga o de cortar una oreja en Barcelona», pues suponía una inminente repetición- son el reflejo de la intransigencia con la cual custodió «sus» corridas de toros el aficionado catalán.
Tras la Guerra Civil se produce un éxodo de todas las regiones deprimidas de España a la próspera Cataluña. Las plazas de toros empiezan a llenarse de otro público, un personal ávido de diversión y con la urgente necesidad de olvidar las miserias y calamidades de la contienda. Un aficionado sin las aspiraciones ni las exigencias del oriundo.
Aliviados las empresas y los toreros por la dulzura de este nuevo clima, se abren a un nuevo espectáculo con menos toro, más alegría y no menos caja. El taurino catalán cede al charnego su sitio en los tendidos, por ver en esta nueva versión atropellados sus más rancios preceptos.
Pero al filo de los 60 surge el turismo, y con él, un nuevo cliente. Las empresas de la costa hacen su agosto organizando corridas de chicha y nabo. Ahora el que sale disparado de las plazas es el charnego, pues es incapaz de soportar otra mano de agua sobre el ya diluido caldo de la Fiesta. Pero, claro, lo del
«guiri» no podía durar mucho, y a finales de los 70 la Cataluña taurina entra en la profunda crisis, que la sume en la lenta e inexorable agonía de estos últimos años.
Si la dejan, solita se hubiese muerto, y si de verdad querían acabar con ella, simplemente gravándola con un impuesto especial estaríamos ahora celebrando misas de réquiem.
Pero el simbolismo de ciertos políticos es más fuerte -incluso que el de los toros- y peor intencionado, por supuesto. Declarando el toreo enemigo de los acervos y tradiciones catalanas, solo quedaba atravesarle el costado con la pica que enarbola la senyera.
Y aunque la victoria es tan miserable como paupérrima, y el agravio a las libertades no cabría en una sociedad que dice que defiende la tolerancia cultural y étnica, el mestizaje y las religiones, parece no tener importancia frente a la urgente necesidad de extirpar el ideograma del toro.
Aquello que no puedo explicar -y dudo que Arnold Hauser lo hiciese- es cómo en estos momentos, en los cuales la crisis parece ir adquiriendo visos de cataclismo y lo apremiante debería ser la economía, el trabajo y salvaguardar de asaltos la poca caja que está quedando... digo que no puedo entender cómo ahora, precisamente, viendo los palos del sombrajo venirse abajo en la proverbial Cataluña, el debate político esté varado en toros sí, toros no.
Sé que el taurino catalán tiene las horas contadas. Y lo peor no es perder
la posibilidad de disfrutar de tu Fiesta, sino que desde la prohibición pasarán a ser ciudadanos cuestionados, señalados por su propio entorno como gente rara, transgresores. Las listas de sospechosos sociales se incrementarán con la incorporación de estos. La afición de tantos años pasará a ser consignada por sus conciudadanos como depravación, y, por supuesto, toda la producción artística que recabó en el toreo inspiración será simplemente perversión.
Y volverán a Francia -madre de las libertades- a disfrutar de sus corridas de toros. Y como en tiempos de dictadura y rígidas censuras, fuera de sus fronteras hallarán lo prohibido. Quizá les hagan un favor, pues lo vedado conlleva implícito ese enriquecedor componente que lo hace siempre más excitante.
Curioso. Los mismos que hace cuarenta y cinco años clamaban por la libertad ahora la amordazan...
Pero...
¡No hay problema! Si la crisis persiste y el discurso de algunos políticos pierde su
talante bélico por falta de enemigos, les voy a recomendar otro objetivo, otra usurpación ibérica en mitad del corazón de muchos catalanes: la de los aficionados y criadores al caballo de «Pura Raza Española».
¡Ahí hay tajada!
No hay más que volver a reclutar ecologistas y animalistas para que tiren -sin saberlo- del carro de guerra que elevará a triunfo la acción del político de campo. Tiene que simular una defensa del bienestar animal, aunque en la conciencia de Su Señoría los objetivos se perfilen en dirección totalmente opuesta. Es preciso
reivindicar los derechos de la bestia, por muy española que sea y por más adaptada que esté a su labor. No se pueden tolerar la ausencia de horarios para trabajar ni la falta de descanso, así como la enajenación absoluta de su voluntad. Resumiendo, más de veinte años de auténtica esclavitud, soportando sobre el lomo los tortuosos
caprichos de unos y otros, sirviendo sin recelos hasta sentir esquilmadas sus facultades; y como contraprestación a tanta generosidad, es premiada con un viaje a Francia, de donde torna inmortalizada en «saucisson».
Quede eso ahí. Sin coste alguno. No como la idea del «Che», que Sus Señorías sabrán cuánto le lleva costado a la Generalitat.
Volviendo a la propuesta, tanto el argumento ético como el ideológico, apenas difieren del secundado por la prohibición de los toros. Aunque hay un ligero matiz, los aficionados hípicos son legión en Cataluña... La sugerencia ya no es tan buena. Eso sí, el borrico catalán ni me lo toquen, y menos ahora que ha conseguido vivir gracias a la mecanización
del campo sin pegar ni chapa. Además, sería el último en perder la subvención, que viene a ser -en su caso- como una especie de paro vitalicio. Solo debe preocuparle su inmaculada ascendencia, ya que si, entre el andamiaje de sus genes se tropezase alguno de los genetistas encargados de seleccionar y mejorar esta raza de parados vestigios contaminantes de lo español, entonces... entonces vendría alguna de Sus Señorías -asesorada por el foráneo de turno- a declarar guerra científica al jodido gen. Y vuelta a empezar...
LUIS FRANCISCO ESPLÁ ES MATADOR DE TOROS (Artículo extraído de ABC)
http://www.milanuncios.com/abogados/abogado-barcelona-699-333-465-12949103.htm

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Las sentencias cortas se derivan de una gran experiencia.
Cervantes (1547-1616)
Escritor español.
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============"quien oculta su rostro para acusar, también es capaz de ocultar la verdad en lo que acusa"============
7 comentarios
landairis 28 jul 2010 | 01:28 PM
Lastima hacer esto con las costumbres ancestrales de nuestra sociedad; que medite el pueblo catalan a quién esta votando en los últimos años, ya que el deseo del pueblo está dependendiendo de los votos de unos partidos que se venden al mejor postor.
titus 28 jul 2010 | 01:32 PM
Toros no, correbous Si. Lo que me encanta son las lecciones de superioridad moral que se ponen a dar los tios despues de esto. es como si alguien intenta convencerte de que si un atracador de bancos utiliza chanel numero 5 es menos condenable su delito que si no lo utiliza. Moralina del todo a cien
miguel 28 jul 2010 | 01:33 PM
En Catalunya se han vuelto a desbocar las posiciones libertarias y anarquistas, que todo lo destruyen y nada construyen. Ahora nos divierte que toda la prensa internacional alucine con nuestra "heroicidad" independentista y anti "fiesta nacional", pero a partir de ahora veremos que extranjero comprará los bonos de la Generalitat, o quién vendrá a comprar un chalet o apartamoento, o a invertir en una empresa en Catalunya.
Jaume 28 jul 2010 | 01:35 PM
No es permet matar els toros, pero sí torturar-los i divertir-se a costa d' ells. Curios país.
xenia 28 jul 2010 | 01:41 PM
Considero que es una medida hipócrita. La vida de las gallinas, de las vacas y de los animales en las granjas, INCLUIDAS LAS CATALANAS es horrible,los animales sufren torturas durante toda su vida, mientras que el toro que va a la plaza vive como un rei y al final hasta tiene la oportunidad de lisiar al torero. Los catalanes nos hemos calificado con este acto de hipócritas.
Aquiles Talón 28 jul 2010 | 01:42 PM
Solo para mostrar mi total apoyo a todas las personas que votando a favor de desasnar a Catalunya, han demostrado ser gente de bien. Muchas gracias o moltes gracies (si es que se dice así) desde Madrid.
damondebra 28 jul 2010 | 01:51 PM
Como Española y Madrileña que soy me siento avergonzada de que mi país esté representado por una fiesta tan sádica y a la vez tan retrógrada como es esta en la que se maltrata a un animal como diversión (ni que estuviésemos en la época de los Romanos que se divertían con crucifixiones y lo que llamaban "Circo Romano"),desde Madrid les doy mi más sincera enhorabuena a Cataluña y espero que llegue el día en el que la capital del país dé por fin el ejemplo que le están dando otras comunidades como Cataluña y Gran Canarias (donde se ha quitado esta fiesta bárbara)... vamos!, y que no se le caiga la cara de vergüenza a la Aguirre por proclamar esa masacre como "fiesta cultural"!!!... si estuviera leyendo esto la diría que si la fiesta de los toros no moviera dinero estoy segura de que no la hubiera proclamado fiesta cultural ni mucho menos (como siempre la ansiedad por el dinero antes que las vidas), y si en realidad lo ha hecho porque la gusta ese tipo de fiesta, le diría tanto a ella como a cualquiera que disfrute con estos juegos sádicos, que una cosa está clara, SOLO LOS SÁDICOS ENFERMOS MENTALES DISFRUTAN CON EL SUFRIMIENTO Y VIENDO CORRER LA SANGRE DE LOS DEMÁS!!!!.
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