PROCEDIMIENTO LABORAL. Para el supuesto de la impugnación de modificaciones sustanciales e individuales de condiciones de trabajo,

PROCEDIMIENTO LABORAL. Para el supuesto de la impugnación de modificaciones sustanciales e individuales de condiciones de trabajo, el procedimiento adecuado es el ordinario, con posibilidad de recurrir en suplicación la sentencia de instancia.

 

Manuel Iglesias Cabero, Magistrado del Tribunal Supremo (j).

 

Tribunal Supremo (Sala Cuarta de lo Social) de 22 de marzo de 2010. (Recurso 2293/2009).

 

RESUMEN DEL FALLO.

 

El Juzgado de lo Social estimó la demanda de la actora, al considerar injustificada la modificación de la jornada de trabajo; en el recurso de suplicación interpuesto por la parte demandada la Sala de lo Social declaró que contra la sentencia de instancia no cabía recurso de suplicación. El Tribunal Supremo estimó el recurso de casación para la unificación de doctrina, reponiendo las actuaciones al momento anterior a dictar sentencia por la Sala de lo Social, por considerar recurrible la resolución de instancia, a fin de que la Sala se pronunciara respecto de las cuestiones planteadas en el recurso.

 

DISPOSICIONES APLICADAS.

 

ET art. 41; LPL arts. 138, 189 y 217; LO 1/1999, de 3 de octubre, disposición transitoria 2ª; LO 2/2006, de 3 de mayo, disposición adicional 3ª  y RD 696/2007.

 

ANTECEDENTES DEL CASO.

 

La actora presta servicios para la Junta de Andalucía como profesora de Religión Católica, de enseñanza secundaria; en principio la relación era de duración determinada, con una jornada de 35 horas semanales, de las que 18 eran lectivas.  El 2 de octubre de 2007 las partes firmaron un contrato de duración indefinida, pero modificando la jornada de trabajo, reduciéndola  a 29 horas semanales, de las que 15 eran lectivas, todo ello sin que la demandada cumpliera lo previsto en el artículo 41.3 del ET.

 

LAS SENTENCIAS DE INSTANCIA Y DE SUPLICACIÓN.

 

No conforme la profesora con la modificación de la jornada, formuló demanda solicitando que se dejara sin efecto la misma, dictando el Juzgado de lo Social sentencia estimatoria de las pretensiones de la actora, rechazando la excepción de inadecuación de procedimiento por considerar que el apropiado era el regulado en el artículo 138 de la LPL. Recurrida la sentencia por ambas partes, la Sala de lo Social consideró que era aplicable al caso el artículo 138.4 de la LPL, a cuyo tenor contra la sentencia de instancia que resuelva litigios sobre modificación sustancial de condiciones de trabajo no cabe recurso alguno, por cuya razón desestimó la suplicación.

 

LA DOCTRINA DEL TRIBUNAL SUPREMO.

 

Como puede comprobarse, el tema debatido en el recurso de casación para la unificación de doctrina es de naturaleza procedimental, y puesto que se trata de una cuestión que afecta al orden público, el TS prescinde de la exigencia del artículo 217 de la contradicción entre la sentencia recurrida y la que sirve de referencia y entra a resolver sobre la cuestión suscitada en torno a la recurribilidad de la sentencia de instancia.

 

En un supuesto de total similitud con el ahora analizado, el Alto Tribunal se pronunció en su sentencia de 10 de noviembre de 2009, aplicando la doctrina tradicional y reiteradamente expuesta y opuesta a la aplicada por la sentencia recurrida. El procedimiento jurisdiccional especial regulado en el artículo 138 de la LPL tiene como presupuesto la existencia de modificaciones sustanciales de condiciones de trabajo acordadas y formalizadas por el empresario por la vía del artículo 41 del ET. Cuando las modificaciones obedecen a un pacto, o cuando no se hayan cumplido por el empleador las exigencias formales del citado precepto estatutario no corresponde la vía procesal del artículo 138 de la LPL, sino el cauce del procedimiento ordinario o, en su caso, el del procedimiento del conflicto colectivo; otra solución asignaría a una posible conducta irregular del empleador ventajas procesales injustificadas, tales como el breve plazo de caducidad previsto en el artículo 138 tantas veces citado.

 

COMENTARIO.

 

No entra el Tribunal Supremo, por razones obvias, en el análisis de la cuestión de fondo, es decir, acerca de si estaría fundada una demanda que trata de impugnar, no una decisión unilateral del empresario modificando sustancialmente la jornada de trabajo, sino un acuerdo bilateral alcanzado por la libre voluntad de la trabajadora y la empresa. La sentencia decide acerca del procedimiento adecuado para la impugnación de decisiones que implican modificaciones sustanciales de trabajo de dimensión individual, declarando que es el ordinario.

 

Las enseñanzas que se extraen de esta sentencia son dos: que el procedimiento a seguir en casos como el presente es el ordinario y no el especial, regulado en el artículo 138 de la LPL, y al mismo tiempo que la sentencia de instancia es recurrible en suplicación. La sentencia comentada sale al paso de algunos reproches que pudieran hacerse a la doctrina que proclama, en el sentido de que en estos supuestos no se aprecia una afectación generalizada que pudiera justificar el recurso de suplicación; al efecto declara que esa circunstancia no impide que la resolución de instancia pueda ser recurrida, al margen de lo establecido en el artículo 189, b) de la LPL, referido a la falta de cuantía de la pretensión, porque la excepción prevista en esa norma  no es aplicable a los procesos de modificación sustancial de condiciones de trabajo, pues no hay previsión legal alguna para que pueda aceptarse tal solución. Como había declarado la sentencia del TS de 11 de noviembre de 2009, este tipo de procesos no se menciona en el artículo 189, cuando establece el listado de las resoluciones que son y las que no son susceptibles de recurso y, por tanto, no está afecto por los mandatos contenidos en dicho precepto.

 

 

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