Una demanda reconvencional (o reconvención) es aquella demanda judicial que ejerce el demandado, en el mismo proceso judicial, al momento de contestar la demanda de la que ha sido objeto. Además de pedir la absolución, el demandado introduce nuevas peticiones al tribunal frente a la otra parte (el demandante). El demandado se transforma, a su vez, en demandante y el demandante en demandado, es una especie de "contrademanda". El efecto de la demanda reconvencional es que ambas partes se demandan mutuamente. Habrá dos procedimientos que finalizarán con una única sentencia.

Esta posibilidad está contemplada en la ley, por motivos de economía procesal, de manera de evitar una multiplicidad de juicios. Necesariamente, la reconvención debe hacerse en la contestación de la demanda. La reconvención consiste en el ejercicio, por el demandado, de una acción nueva frente al actor, para que se sustancie en el mismo proceso y se decida en la misma sentencia que resolverá la demanda inicial. Debe hacerse en el escrito de contestación a la demanda y se acomodará a lo que para la demanda se establece en la ley. La reconvención habrá de expresar con claridad la concreta tutela judicial que se pretende obtener respecto del actor y, en su caso, de otros sujetos. En ningún caso se considerará formulada reconvención en el escrito del demandado que finalice solicitando su absolución respecto de la pretensión o pretensiones de la demanda principal. Sólo se admitirá la reconvención si existiere conexión entre sus pretensiones y las que sean objeto de la demanda principal. No se admitirá la reconvención cuando el Juzgado carezca de competencia objetiva por razón de la materia o de la cuantía o cuando la acción que se ejercite deba ventilarse en juicio de diferente tipo o naturaleza. Sin embargo, podrá ejercitarse mediante reconvención la acción conexa que, por razón de la cuantía, hubiere de ventilarse en juicio verbal.

El demandante debe ser emplazado para que pueda contestar a la reconvención.

(V. arts. 406, 407 y 438 de la L.E.C. de 2000).

EN LABORAL RECONVENCIÓN

El demandado puede, además de contestar a los hechos y alegar las excepciones que estime procedentes, formular reconvención contra el demandante; con la condición de que la hubiese anunciado en la conciliación previa al proceso o en la contestación a la reclamación previa, y hubiese expresado en esencia los hechos en que se funda y la petición en que se concreta (LPL art. 85.2).

Por tanto, la reconvención constituye una demanda del demandado contra el demandante, que se resuelve dentro del mismo proceso. Cuando existe, el demandado no se limita a pedir que se desestime la demanda, llevando consigo su absolución, sino, además de ella, pide la condena del demandante. Si la misma ha existido dentro de los cauces y momento procesal oportuno, será necesario que el Magistrado conceda la palabra al demandante para contestar a la reconvención" (LPL art. 85.2 ) formulada.

En definitiva, la reconvención del demandado es posible admitirla a trámite aunque está condicionada a "que la hubiera anunciado en la conciliación previa al proceso o en la contestación a la reclamación previa, y hubiese expresado en esencia los hechos en que se funda y la petición en que se concreta". Con tales exigencias, lo que el legislador quiere evitar es la indefensión del demandante, siendo esta la razón por la que el Tribunal Supremo ya había impedido con anterioridad la admisión de reconvenciones intempestivas o sorpresivas (TS. 22-2-1989).

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