Una pareja marchó hace 16 meses de vacaciones, y cuando volvieron se encontraron con la sorpresa de que su vivienda había sido ocupada, los "inquilinos sorpresa", cambiaron la cerradura y tuvieron la desfachatez de empadronarse en ese domicilio. La vivienda en cuestión se encuentra en la calle L'olm de Barcelona, denunciaron el asalto ante la justicia que inicilamente les dió la razón, aunque una segunda instancia ha aplazado el desalojo ya que no tienen medios de vida. El matrimonio vive desde entonces en casa de su hijo, sus pertenencias están en el piso ocupado, además han de pagar todos los gastos ( alquiler, luz, agua y gas)de la vivienda ocupada, increible ¿n0?. Los titulares del piso objeto de la ocupación en el barrio del Raval, esperan que haya sentencia que se espera para febrero. La titular Antonia se encuentra en tratamiento para paliar la ansiedad que le ha generado esta situación.